Un estudio estadounidense reciente (publicado en el sitio web del British Medical Journal el 11 de marzo de 2009) describe cómo las mujeres que sufren migrañas tienen un mayor riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular durante el embarazo. También existe un mayor riesgo de otras enfermedades vasculares, como la enfermedad coronaria, la hipertensión arterial y la trombosis. Sin embargo, estos eventos suelen ser muy poco frecuentes.

Los datos se recopilaron de más de 18 millones de mujeres tratadas en hospitales de Estados Unidos. Se examinaron 33.956 mujeres embarazadas diagnosticadas con migraña entre 2000 y 2003.

Las migrañas se presentaron en hasta el 26% de las mujeres en edad fértil. Entre los 35 y los 39 años, la prevalencia de migrañas ronda el 33%. El estudio describe que las mujeres de 40 años o más tienen 2,4 veces más probabilidades de sufrir migrañas que las mujeres menores de 20 años.

  • Las mujeres que sufren migrañas durante el embarazo tienen hasta 15 veces más riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular en comparación con las pacientes que no padecen migrañas.
  • También se observó un riesgo tres veces mayor de trombosis y
  • un riesgo dos veces mayor de sufrir ataques cardíacos.

También se encontró una estrecha relación entre los factores de riesgo vascular y la migraña. Estos factores incluyen la diabetes, la hipertensión y el tabaquismo. Los datos confirman los resultados de estudios previos que indican que la migraña y el embarazo se asocian con un riesgo 17 veces mayor de accidente cerebrovascular. Sin embargo, cabe destacar que el riesgo general de accidente cerebrovascular durante el embarazo es bajo. Se producen cuatro accidentes cerebrovasculares por cada 100.000 nacimientos, lo que equivale aproximadamente a 1 de cada 25.000. No obstante, los datos del estudio demuestran la importancia de realizar una evaluación exhaustiva y asesorar a las mujeres embarazadas sobre los factores de riesgo de enfermedad vascular.

Los autores sugieren que la conexión puede explicarse por una interacción entre las migrañas y los cambios corporales relacionados con el embarazo. Estos incluyen, en particular, un aumento del volumen sanguíneo y la frecuencia cardíaca, con un mayor estrés en el sistema vascular.

El profesor Göbel comenta los resultados: «Los datos del estudio muestran que el embarazo aumenta el riesgo de complicaciones vasculares como trombosis, infarto de miocardio o accidente cerebrovascular. Este riesgo es significativamente mayor en pacientes con migraña, aunque generalmente es bajo. Los médicos que tratan a pacientes embarazadas deben prestar mucha atención a los síntomas vasculares, junto con sus antecedentes de migraña, para prevenir posibles complicaciones de forma temprana. Por otro lado, es crucial que las mujeres embarazadas con migraña reciban un diagnóstico exhaustivo y el mejor tratamiento posible».