dolor natural

Ya en la década de 1990, el grupo de investigación de Jean Schoenen en Bélgica describió cómo la riboflavina, una vitamina B, en dosis altas puede tener una eficacia similar a la de los betabloqueantes en la prevención de la migraña. Un estudio reciente realizado en Australia también demuestra que la vitamina B2 y el ácido fólico pueden utilizarse eficazmente en la prevención de la migraña. El estudio examinó a 50 pacientes con migraña que recibieron vitamina B2 y ácido fólico durante seis meses. Se observó una mejora significativa en la frecuencia de las cefaleas, la intensidad del dolor y los síntomas migrañosos asociados.

Estudios anteriores han demostrado que un gen específico llamado MYTHFR, que hace que las personas sean susceptibles a los ataques de migraña, conduce a niveles sanguíneos más elevados del aminoácido homocisteína.

La autora del estudio, la profesora Lyn Griffiths, explicó que el estudio se basó en el supuesto de que la vitamina B y el ácido fólico reducen los niveles elevados de homocisteína y, por lo tanto, también pueden aliviar la gravedad de la migraña.

Los resultados podrían indicar que esta terapia, muy bien tolerada, segura y económica, podría ser útil para la prevención de la migraña. Sin embargo, aún deben confirmarse y fundamentarse en estudios posteriores.