Los expertos distinguen alrededor de 367 tipos diferentes de cefaleas. Las más comunes son las cefaleas tensionales y las migrañas, seguidas de las cefaleas en racimos. Las cefaleas no causadas por una afección médica subyacente se denominan cefaleas primarias y constituyen la mayoría de los tipos de cefalea. Las cefaleas tensionales son la forma más frecuente de cefalea, generalmente bilaterales, y quienes las padecen suelen describirlas como sordas, opresivas o tirantes, que simbólicamente recuerdan a un sombrero demasiado apretado o a una prensa. El dolor se extiende por toda la cabeza, irradiando a la frente o al cuello. Se distingue entre cefaleas tensionales episódicas y crónicas. Si la cefalea se presenta durante al menos 15 días, dura más de 4 horas al día y persiste durante más de 3 meses, se clasifica como crónica.

¿Qué diferencia los dolores de cabeza tensionales de las migrañas?

A diferencia de las migrañas, el dolor de cabeza no es pulsátil, no empeora con la actividad física y es de intensidad leve a moderada; no se presentan náuseas ni vómitos intensos. Otras características que lo distinguen de las migrañas son la ausencia de alteraciones sensoriales características y la visión en zigzag. Un paseo tranquilo al aire libre puede incluso reducir los síntomas, mientras que quienes sufren migraña necesitan aislarse y el dolor aumenta con el movimiento. En el vídeo, el Prof. Dr. Hartmut Göbel explica el diagnóstico y el tratamiento.