El profesor Dr. Dieter Soyka falleció en Kiel el 14 de abril de 2012 a la edad de 82 años. Su excepcional labor como neurólogo, terapeuta del dolor, científico, docente y autor hizo de su vida una bendición para la medicina mundial. El profesor Soyka desempeñó un papel fundamental en la configuración e influencia de los modernos y coordinados panoramas de la atención médica actual en neurología y, en particular, en la terapia especializada del dolor. En 1972, el profesor Soyka fue nombrado titular de la recién creada Cátedra de Neurología de la Universidad de Kiel. Desde sus inicios, el profesor Soyka se dedicó a mejorar la atención de las principales enfermedades neurológicas, las enfermedades cerebrovasculares y, en especial, las migrañas y las cefaleas. Los numerosos premios y distinciones nacionales e internacionales que recibió el profesor Soyka dan fe de su excepcional capacidad para conectar a las personas, combinar sus ideas y desarrollar creativamente nuevas estructuras innovadoras.
Fundó, entre otras organizaciones, la Sociedad Alemana de Migraña y Cefalea, la Sociedad Internacional de Cefalea y el Grupo de Trabajo sobre Dolor de la Sociedad Alemana de Neurología. También fue el presidente fundador de la Asociación Interdisciplinaria Alemana para la Terapia del Dolor. En reconocimiento a sus logros, fue elegido miembro honorario de numerosas sociedades nacionales e internacionales. Los pacientes valoraban y apreciaban al profesor Soyka por su dedicación compasiva y exitosa. Además de su trabajo clínico e investigación, el profesor Soyka mostró un compromiso excepcional con la autogestión académica y la docencia. Fue decano, vicepresidente y vicerrector de la Universidad de Kiel. Sus conferencias eran legendarias y siempre llenaban las aulas. El consejo estudiantil las otorgó repetidamente el título de mejor conferencia de la Universidad de Kiel. El misterio de cómo una sola persona pudo lograr todo esto sigue sin resolverse. Una fuente clave de energía fue, sin duda, su esposa, quien lo apoyó activamente. Pero la gratitud de sus pacientes también lo motivó a mantener viva la llama y el hierro en acción. Como científico y médico, el profesor Soyka siempre fue un profesor en el sentido más estricto de la palabra. Fue un apasionado defensor de la investigación y el tratamiento interdisciplinarios de los trastornos neurológicos y las afecciones dolorosas, con el objetivo de combinar el conocimiento y la experiencia de todas las disciplinas científicas para lograr un tratamiento eficaz. Con su trayectoria, el profesor Soyka sentó las bases del manejo del dolor actual, una base sobre la que la medicina moderna ha podido construirse. La medicina de la cefalea ha perdido a una figura clave en el profesor Soyka: un médico talentoso, un científico innovador, un profesor excepcional, una fuerza creativa, una persona refinada, cortés, inteligente y respetada, y un gran amigo.
