Un nuevo estudio realizado por la Clínica del Dolor de Kiel con 825 pacientes con cefalea en racimos muestra que esta puede presentar una considerable variabilidad clínica. La variabilidad interindividual e intraindividual del fenotipo puede contribuir a que el fenotipo clínico de la cefalea no se registre con criterios diagnósticos demasiado estrictos, lo que retrasa el diagnóstico y el tratamiento eficaz.

En un estudio reciente del Departamento de Neurología de la Universidad de Lübeck y la Clínica del Dolor de Kiel, se analizó la gravedad de los síntomas clínicos de las cefaleas en racimos episódicas y crónicas con respecto a su variabilidad y se comparó con las especificaciones de los criterios de la Clasificación Internacional de Cefaleas ICHD-3.

Una gran proporción de pacientes con cefalea en racimos presenta características clínicas que se reflejan en los criterios diagnósticos de la CIC-3. Sin embargo, debido a la variabilidad de los síntomas, un número significativo de presentaciones clínicas no se contemplan en los criterios de la CIC-3 para la cefalea en racimos. Además, se observan cambios secuenciales de lado a lado, localización del dolor y dolor persistente entre ataques, aspectos que actualmente no se abordan en los criterios de la CIC-3. Las complicaciones psicológicas, como la depresión, los trastornos del sueño y la ansiedad, son las comorbilidades más prevalentes.

La variabilidad del fenotipo de la cefalea en racimos puede, si los criterios diagnósticos son demasiado estrictos, excluir a algunos pacientes de un diagnóstico correcto y retrasar un tratamiento eficaz. La aparición de dolor persistente entre ataques también debe evaluarse diagnósticamente, considerando su alta frecuencia e intensidad, así como su impacto en el sufrimiento del paciente. La atención de los pacientes con cefalea en racimos debe considerar exhaustivamente las complicaciones psicológicas.

Enlace al estudio completo:

https://link.springer.com/article/10.1007/s40122-021-00267-8