¿Está usted en riesgo de sufrir dolores de cabeza crónicos?

Normalmente, el dolor nos advierte del peligro. Nos motiva a defendernos del daño y a iniciar comportamientos específicos y significativos para sanar. El dolor crónico carece de estas cualidades beneficiosas. A menudo persiste sin una causa discernible. Si bien se puede conocer una causa, no se puede modificar ni curar. El dolor dura meses o años. Uno no se acostumbra al dolor; al contrario, el sistema nervioso se vuelve cada vez más sensible: el dolor genera un dolor cada vez más intenso. Además, el dolor se propaga espacialmente a diversas partes del cuerpo que inicialmente no estaban afectadas. Las zonas de dolor se expanden. En este proceso, la información del dolor se transmite de un lugar a otro. Se trata de una especie de " efecto ": el dolor en una región afecta la sensibilidad al dolor en todo el cuerpo. Finalmente, se desarrollan consecuencias psicológicas: aislamiento social, ansiedad, insomnio, depresión. El resultado final es un cambio de personalidad inducido por el dolor; se ha desarrollado un trastorno doloroso específico. Buscar un supuesto desencadenante único del dolor es inútil.

El término "memoria del dolor" describe todos los procesos implicados en el desarrollo del dolor crónico. No se trata de un proceso de aprendizaje como el de vocabulario. Muchos procesos influyen en el desarrollo de afecciones de dolor crónico (memoria del dolor), como la inflamación, los reflejos dolorosos, la propagación de la excitación, factores sociales y psicológicos, etc.

Tu propio comportamiento, tu situación personal y tu entorno social pueden contribuir significativamente al desarrollo del dolor crónico. Para determinar tu riesgo de desarrollar dolor crónico y dolores de cabeza persistentes, puedes usar la prueba de riesgo de dolor de cabeza.

¿Corre riesgo de sufrir dolores de cabeza crónicos? Casi todos los sufrimos ocasionalmente. Descubra si podrían convertirse en una afección crónica con esta prueba. Simplemente responda las preguntas a continuación.

También puedes utilizar la comprobación de riesgos a la inversa: para reducir el riesgo de sufrir dolores de cabeza, intenta vivir de tal manera que puedas responder a muchas preguntas con un "no".

Muchas personas soportan un largo periodo de sufrimiento antes de buscar ayuda médica. Hoy en día, nadie tiene que resignarse al dolor crónico. Hoy, podemos esperar de la medicina más de lo que nuestros abuelos jamás soñaron. El conocimiento actual, la información actualizada, la responsabilidad personal activa y un comportamiento adecuado son algunos de los requisitos más importantes para una vida sana. No existe un único método que haga desaparecer el dolor de forma pasiva sin requerir cambios en el estilo de vida. Un tratamiento exitoso requiere un paciente activo e informado. El control del comportamiento, llevar un diario del dolor, seguir las pautas de medicación, las técnicas de relajación y otras medidas son responsabilidad del paciente. El éxito del tratamiento del dolor exige el mismo compromiso tanto de médicos como de pacientes.