La migraña es una enfermedad neurológica. La mayoría de los afectados no notan la enfermedad a menos que la encuentren en un ataque agudo. La migraña, especialmente la migraña crónica, no es un simple dolor de cabeza, sino una de las peores condiciones dolorosas que aquejan a las personas. Las mujeres en particular se ven muy afectadas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la migraña una de las enfermedades humanas más incapacitantes. A veces, el ataque comienza con síntomas de aura, que son déficits neurológicos como alteraciones visuales, dificultad para encontrar palabras, trastornos del habla, sensación de hormigueo, parálisis y alteraciones del estado de alerta hasta la pérdida del conocimiento. A esto le sigue el típico dolor de cabeza intenso, punzante, punzante, en su mayoría unilateral, que dura hasta tres días y requiere reposo en cama. Todo el cuerpo se ve afectado: los afectados también sufren náuseas y/o vómitos, mareos, agotamiento, hipersensibilidad a la luz y al ruido, aislamiento social, desesperación, desesperanza y depresión. La migraña es una enfermedad primaria por derecho propio y no es un síntoma de otro trastorno. Los afectados no tienen ganas de trabajar, ni padecen enfermedades mentales ni buscan atención. Sólo esperan no tener que justificarse, no ser ridiculizados y no discriminados por prejuicios. Tres personas afectadas describen su enfermedad en el vídeo.